¿En qué consiste la nueva propuesta de modificación del objeto de la criminología?

Desde la concepción de la criminología, sus inicios hasta la actualidad, esta ciencia ha venido experimentando constantes cambios perfeccionando sus métodos, su enfoque y su objeto de estudio lo que le ha permitido acreditarse como una ciencia social. Previo a los cambios más recientes, en lo que se conocía como Criminología Tradicional su objeto de estudio consistía casi que únicamente en la persona del criminal, y se veía el delito de forma casi paralela al concepto de delito que se emana del Derecho Penal; es decir estudiaba a la persona que cometía el delito siguiendo la visión del delito que tiene el Derecho Penal, analizando porqué las sanciones impuestas por el Derecho eran acordes al tratamiento de las personas que infringían las normas sociales. Entonces se podría decir que la Criminología tradicional era complaciente para con el derecho, en relación al estudio del delito.


Ahora bien, con la constante evolución, la Criminología modificó su objeto de estudio, añadiendo elementos sumamente importantes dentro del proceso como son la víctima que ha sido afectada por la acción delictiva, y el rol que brindan otras ciencias sociales como la sociología o la psicología en la atención de la persona víctima del delito, y estudio como el rol que cumple la sociedad y que afecta directamente tanto al imputado a la persona víctima y procura ayudarles a reintegrarse de la mejor manera en el sistema social. Lo cual a su vez va a permitir abordar el delito de la mejor manera y así construir una mejor política institucional para la prevención del delito. La Criminología tradicional se centraba en torno a la persona que cometió el delito, los factores intrínsecos que lo llevaron a realizar la acción antijurídica, lo que incluía los aspectos psicológicos y sus desviaciones; y ni siquiera se aproximaba a siquiera conocer quién era la víctima y su papel en el engranaje criminológico.

Sin embargo, con el cambio que se dio en el paradigma criminológico, llegó a tener un papel protagónico el “control social”, con esto se empezó a estudiar de qué forma o en qué grado los factores sociales formales o informales afectan o modifican las conductas contrarias al ordenamiento jurídico. Entonces se pasó a estudiar y definir que los aspectos sociales se pueden dividir en dos grandes categorías, conocidas como control social formal, y control social informal. Siendo que en el control social formal se delimitaron todas aquellas entidades cuyo fin es el de preservar el orden y la paz social, por lo que se incluye a los diferentes cuerpos policiales y autoridades judiciales; mientras que el control social informal engloba aquellas instituciones que forman parte de la vida de toda persona y que en cierta medida funciona como un regulador de sus acciones, esto incluye a la familia, la iglesia, y la escuela. Otro de los principales cambios que se dieron en el paradigma criminológico, es que ahora se le empezó a dar prioridad al papel que desempeña la persona que es víctima del delito. Históricamente la persona que es víctima de un delito no ha tenido relevancia en el encuadre criminológico y mucho menos en la perspectiva del Derecho Penal, por cuanto si bien es cierto la víctima tiene alguna representación en el Ministerio Público, pero no se busca proteger sus derechos ni satisfacer sus necesidades, sino que el Derecho Penal gira en torno a la persona del imputado, se analiza la forma en que sus actos lesionaron algún bien jurídico y la forma correcta en que debería compensarse la lesión a ese bien jurídico (prisión o medidas alternas), según los diferentes criterios de la Fiscalía, la Defensa, y la Autoridad Jurisdiccional, para finalmente analiza la manera adecuada de tratar su resocialización o reincorporación en la sociedad. Pero ahora, el paradigma criminológico está llevando su atención directamente hasta la persona víctima del delito, por medio de la victimología. Un ejemplo de cómo se está considerando ahora el papel de la víctima en el delito, es en el caso de hechos criminales continuos y constantes, es decir cuando no se trata de casos esporádicos, donde se debe analizar el común denominador de las víctimas, qué características presentan para que sean seleccionadas por la persona perpetradora, o bien se analiza el modo de operar de estos y de qué manera selecciona a sus víctimas, todo esto para llegar a comprender mejor al criminal y mitigar, prevenir e incluso predecir la comisión de delitos punibles o hechos criminales.

En resumen, se puede indicar que la criminología ha evolucionado para bien a lo largo de su historia, entre los cambios más recientes pasó de la criminología tradicional, del paradigma positivista, donde centraba el objeto de su estudio en la persona delincuente y en el delito como tal visto desde le perspectiva jurídica, pero esa evolución dio paso al nuevo paradigma de la criminología, donde ahora interactúan el control social y la victimología. El entorno social pasó a considerarse como parte importante para la contención inhibitoria de la persona delincuente; también se pasó a considerar el papel que desempeña la víctima y cómo puede modificar el modus operandi del perpetrador.

Desde la concepción de la criminología, sus inicios hasta la actualidad, esta ciencia ha venido experimentando constantes cambios perfeccionando sus métodos, su enfoque y su objeto de estudio lo que le ha permitido acreditarse como una ciencia social. Previo a los cambios más recientes, en lo que se conocía como Criminología Tradicional su objeto de estudio consistía casi que únicamente en la persona del criminal, y se veía el delito de forma casi paralela al concepto de delito que se emana del Derecho Penal; es decir estudiaba a la persona que cometía el delito siguiendo la visión del delito que tiene el Derecho Penal, analizando porqué las sanciones impuestas por el Derecho eran acordes al tratamiento de las personas que infringían las normas sociales. Entonces se podría decir que la Criminología tradicional era complaciente para con el derecho, en relación al estudio del delito.

Ahora bien, con la constante evolución, la Criminología modificó su objeto de estudio, añadiendo elementos sumamente importantes dentro del proceso como son la víctima que ha sido afectada por la acción delictiva, y el rol que brindan otras ciencias sociales como la sociología o la psicología en la atención de la persona víctima del delito, y estudio como el rol que cumple la sociedad y que afecta directamente tanto al imputado a la persona víctima y procura ayudarles a reintegrarse de la mejor manera en el sistema social. Lo cual a su vez va a permitir abordar el delito de la mejor manera y así construir una mejor política institucional para la prevención del delito. La Criminología tradicional se centraba en torno a la persona que cometió el delito, los factores intrínsecos que lo llevaron a realizar la acción antijurídica, lo que incluía los aspectos psicológicos y sus desviaciones; y ni siquiera se aproximaba a siquiera conocer quién era la víctima y su papel en el engranaje criminológico.

Sin embargo, con el cambio que se dio en el paradigma criminológico, llegó a tener un papel protagónico el “control social”, con esto se empezó a estudiar de qué forma o en qué grado los factores sociales formales o informales afectan o modifican las conductas contrarias al ordenamiento jurídico. Entonces se pasó a estudiar y definir que los aspectos sociales se pueden dividir en dos grandes categorías, conocidas como control social formal, y control social informal. Siendo que en el control social formal se delimitaron todas aquellas entidades cuyo fin es el de preservar el orden y la paz social, por lo que se incluye a los diferentes cuerpos policiales y autoridades judiciales; mientras que el control social informal engloba aquellas instituciones que forman parte de la vida de toda persona y que en cierta medida funciona como un regulador de sus acciones, esto incluye a la familia, la iglesia, y la escuela. Otro de los principales cambios que se dieron en el paradigma criminológico, es que ahora se le empezó a dar prioridad al papel que desempeña la persona que es víctima del delito. Históricamente la persona que es víctima de un delito no ha tenido relevancia en el encuadre criminológico y mucho menos en la perspectiva del Derecho Penal, por cuanto si bien es cierto la víctima tiene alguna representación en el Ministerio Público, pero no se busca proteger sus derechos ni satisfacer sus necesidades, sino que el Derecho Penal gira en torno a la persona del imputado, se analiza la forma en que sus actos lesionaron algún bien jurídico y la forma correcta en que debería compensarse la lesión a ese bien jurídico (prisión o medidas alternas), según los diferentes criterios de la Fiscalía, la Defensa, y la Autoridad Jurisdiccional, para finalmente analiza la manera adecuada de tratar su resocialización o reincorporación en la sociedad. Pero ahora, el paradigma criminológico está llevando su atención directamente hasta la persona víctima del delito, por medio de la victimología. Un ejemplo de cómo se está considerando ahora el papel de la víctima en el delito, es en el caso de hechos criminales continuos y constantes, es decir cuando no se trata de casos esporádicos, donde se debe analizar el común denominador de las víctimas, qué características presentan para que sean seleccionadas por la persona perpetradora, o bien se analiza el modo de operar de estos y de qué manera selecciona a sus víctimas, todo esto para llegar a comprender mejor al criminal y mitigar, prevenir e incluso predecir la comisión de delitos punibles o hechos criminales.

En resumen, se puede indicar que la criminología ha evolucionado para bien a lo largo de su historia, entre los cambios más recientes pasó de la criminología tradicional, del paradigma positivista, donde centraba el objeto de su estudio en la persona delincuente y en el delito como tal visto desde le perspectiva jurídica, pero esa evolución dio paso al nuevo paradigma de la criminología, donde ahora interactúan el control social y la victimología. El entorno social pasó a considerarse como parte importante para la contención inhibitoria de la persona delincuente; también se pasó a considerar el papel que desempeña la víctima y cómo puede modificar el modus operandi del perpetrador.

Rodnae. (2020)

Referencias

 

Berducido H (s.f.). El objeto de la criminología: delito, delincuente, víctima y control social. (pdf). Disponible en https://aprende.uned.ac.cr/mod/resource/view.php?id=181362

Berducido H (s.f.). La Criminología, Ciencia Empírica (pdf). Disponible en https://aprende.uned.ac.cr/mod/resource/view.php?id=181363

Buil, D. (2016). ¿Qué es la criminología? Una aproximación a su ontología, función y desarrollo. Recuperado de  https://aprende.uned.ac.cr/mod/resource/view.php?id=181362

Criminología e investigación criminal. 2021. Criminología - concepto, finalidades y relación con otras áreas. Video. Recuperado de https://youtu.be/HzxUQm_cLNs

Pardo, R. (2012). Criminología. Un enfoque crítico actual. Recuperado de https://aprende.uned.ac.cr/mod/resource/view.php?id=181368

Rodnae productions, (2020) Persona sosteniendo anteojos con marco negro. Imagen. Recuperado de https://images.pexels.com/photos/6069510/pexels-photo-6069510.jpeg?auto=compress&cs=tinysrgb&w=1260&h=750&dpr=1



Comentarios